Y porque no solo hablar de lo que pasa en mi cabeza
Aunque no lo parezca, callada y seria soy desde que empecé a pensar sólo con mi cabeza.
No soy una niña intrépida, cándida ni lerda,
Se de lo que la vida te enseña. La vida, aquella que te lleva a caminar por aceras estrechas,
Calles y pendientes intermitentes que hacen que te entreges a gentes dementes sin pensar en lo siguiente.
Y pues claro, de dementes tu entiendes, corres, comes y vives como si se fuera el último minuto pendiente.
Y porque no?, todo es tan frágil, fácil y a la vez difícil que cualquier delis es capaz de hacer feliz o de provocar un fin.
Yo solo sé que sé lo que el tiempo me hizo saber,
He visto madres, padres, hermanos que son importantes y a la vez irrelevantes,
Seres que con el paso del viento se fueron volviendo un poco de hielo
Y otros decidieron ceder ante estupefacientes necesariamente equivalentes.
El ser humano es así, o por lo menos así soy yo,
No me siento bien con muchas cosas que pasan, los sentimientos duran lo que una matanza, mis impulsos lo que una venganza, mis deseos ganan y pierden en la batalla de la esperanza, mi desconfianza le gana a toda la miseria humana y mi poca lucidez es lo único que me dice avanza.
Terminando la calle siempre palpando lo que a mi paso va quedando
Imagino nubes en el cielo que van decolorando canciones que van brotando de los sentimientos raros que a menudo paran explotando en el pavimento asfaltado y no es que no me guste sentirme humano, pero a veces no paro. Los movimientos se hacen más pesados y a menudo los resultados no son los adecuados.
Necesito un freno, un suelo, algo que logre un equilibrio interno que me mantenga inteligente, que tenga la capacidad de tenerme pendiente y consciente de lo que tengo al frente.
Saber valorar, no volar y tenerme en el respaldar, evitar el que dirán y vivir como en un funeral.
De repente así deje de cometer errores, aquellos que no considero errores, es que son deseos que no me generan males repentinamente, siempre se interponen entes que terminan derramando el contenido sobre las vertientes.
Errores declarados errores por la sociedad
Errores que me generan esa rica ansiedad
Errores que no me gusta evitar
Errores que no me provocan ganas de llorar, más bien me dan la sensación de libertad
Sé que de repente algún día todo cambiara, lograre caminar en tacos, dejare de comer carbohidratos, vestiré un par de sacos y lograre dejar el maldito tabaco.
Pero hoy no, hoy es hoy y es así por que yo lo decidí.
Mi cerebro seguirá trabajando a mil, siempre seré la que dispare el siguiente misil y probablemente termine aprendiendo a fingir, pero hoy no entrare en ese carril, pues hoy no me interesa aprender a dirigir lo que aún no aprendo a combatir.
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